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lunes, 2 de enero de 2012

Si te arruinas, te multo.


(Una localidad catalana multa reiteradamente a un indigente por dormir en la calle. El indigente acude al defensor local del ciudadano para pedir explicaciones)

Tenemos los políticos, absurdos e inútiles, que nos merecemos. Y no puedo echar la culpa ni al sistema ni a los propios políticos. Somos los ciudadanos los que, en vez de votarlo en esas pantomimas de elecciones, tenemos que exigir al imbécil que pone multas económicas a los que por definición no pueden pagarlas que se vaya a su casa, y se lleve sus pobres ideas y su nula inteligencia.
Además, la falta de preparación de estos tristes representantes, nos cuesta tener a la Policía Local ocupada en estas nimiedades y a la máquina burocrática rellenando papeles completamente innecesarios.
Necesitamos políticos con soluciones debajo del brazo. Con eficacia entre las orejas y con un mínimo de sentido común.
Y dado que esta noche sigue sin sitio donde dormir, una de dos o se cambia la ley y se le deja tranquilo en la calle, o se le pone un techo al banco donde se acuesta.

Arbolcom.

martes, 13 de diciembre de 2011

Alcalde sin sueldo: Y después de las navidades qué?

(En un pueblo granadino crean 20 puestos de trabajo de 15 días de duración gracias a que el alcalde no cobra, que los concejales se rebajan un 30 por ciento los sueldos y que eliminan el alumbrado navideño)

Respetado alcalde, José Pozos, de Dúrcal:

Después de las fiestas, tú sin sueldo, y los demás sin trabajo.
Alabo tu buena voluntad. En cambio lamento tu falta de alternativas válidas para crear empleo estable en tu pueblo.
Temo que tu Rajoy tampoco las tiene. Bueno, no temo, más bien sé a ciencia cierta que no las tiene. Aunque era necesario que alguien, cualquiera, incluso el PP, apartara al grupo de socialistas que estaba gobernando.
En Andalucía, previsiblemente pasará lo mismo, y pienso igual: Que es necesario apartar por fin a los que mal-mandan aunque sea a costa de poner al PP en los Gobiernos.
De todas maneras, alcalde, enhorabuena. Estoy seguro que en tu pueblo estas Navidades serán oscuras y especiales.

Arbolcom.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Hambre en el centro de Granada.

Sentado en una terraza con un amigo y sendos refrescos, se acerca un joven borracho o drogado y nos pide dinero. Consigue poco o nada y, mirando la mesa, pide permiso para coger lo que aún queda en el plato, una rebanada de pan y un trozo, mordido, de tortilla. Dice que tiene hambre y se lo come. Hasta ahora, nunca había visto el hambre. En 50 años, siempre he comido por gusto, nunca por necesidad. Y todos a mi alrededor, también. Salvo este joven que se alejó masticando a dos carrillos lo que a mí me había sobrado, al mismo tiempo que se balanceaba de pared a pared completamente ebrio. Me quedé pensando... tengo que hacer algo, quizá podría empezar redactando un blog.

Arbolcom.

Miércoles, 31 de agosto de 2011, calle Navas de Granada. 9:30 de la noche.
Post scriptum. A ese joven no sólo hay que darle de comer, es más importante incluso, que recupere la esperanza.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Desahucio sí, deshaucio no.

Los indignados (algunos, no todos) se oponen violentamente a los desahucios. Pero ojo: hay desahucios justos frente a los que no cabe, legítimamente, oponerse. Y además, el uso de la violencia en democracia es patrimonio de los minoritarios prepotentes.

Luego, los indignados han matizado: se oponen a los desahucios injustos. ¡Vaya! ¿Entonces para que están los jueces? Da la impresión de que los indignados (algunos, no todos) se arrogan la potestad de corregir a uno de los poderes constitucionalmente establecidos.

Más tarde se ha dicho que los desahucios perseguibles por los indignados eran los que afectaban a las clases humildes. Y se plantea otra duda. ¿Cómo se mide el grado de humildad?

Un par de semanas ha costado que los indignados (algunos, no todos) clarifiquen que se niegan a soportar desahucios por impago (los desahucios por destrozar el piso o tenerlo realquilado a inmigrantes sí valen) cuando el inquilino ha perdido el empleo.

Madre mía. ¿Cómo se come eso? El movimiento revolucionario comenzado el 15M se ha metido en un berenjenal del que no sabe salir. Es cierto que los inquilinos desahuciados no son responsables de la crisis económica, ¿pero es que acaso todos los propietarios de vivienda sí son culpables de ella?

Lo que los indignados tenían que haber defendido, desde esa maravillosa utopía revolucionaria que predican, es que cuando una persona no tenga donde vivir (sea inquilino o no) los bancos, los millonarios, el Gobierno o la Iglesia, le pongan un piso.

Eso sí que es poner el dedo en la llaga. Con esa estrategia (u otra parecida) se señala a los culpables de la crisis, se apoya al necesitado de vivienda, y se ofrece una solución ejecutable.

Porque con todo el respeto, los indignados (algunos, no todos) que se oponen a los desahucios están deslegitimando, con esa estrategia confusa y equivocada, a los propietarios de viviendas y, al mismo tiempo, asumen sin crítica el coste abusivo de la vivienda, que es el verdadero problema que impide a las clases humildes (sean quien sean) acceder o mantener la digna condición de domiciliados.

Arbolcom.
P.E. Acabo de ver una "manifa" de indignados en la TV. Una pancarta decía: "Que la hipoteca deje de ser negocio". Por fin una propuesta sensata. Les ha costado casi tres meses.

jueves, 1 de septiembre de 2011